La varicela es una enfermedad vírica muy frecuente en los más pequeños, la cual es producida por el virus Herpes Zoster y se manifiesta habitualmente con fiebre moderada y una erupción muy característica en la piel, la cual provoca picor y malestar.

Se trata, por tanto, de una enfermedad infecciosa muy común, que prácticamente todos las acabamos pasando a no ser que estemos vacunados, la cual en la mayoría de las ocasiones no causa complicaciones, aunque la más frecuente puede ser la sobreinfección por bacterias de las lesiones de la piel, que en ocasiones puede dar lugar a infecciones más graves y profundas.

En lo que se refiere a la vacunación de la varicela, la Asociación Española de Pediatría recomienda la vacunación para todos los niños, con una primera dosis entre los 12-15 meses y una segunda dosis a los 2-3 años de edad. En caso de niños y adolescentes que no hayan padecido la varicela y no han sido vacunados con anterioridad, también se aconseja la vacunación con las dos dosis.

¿Cómo es la vacuna de la varicela y cómo se administra?

En la actualidad, en nuestro país se comercializan dos vacunas similares. Ambas se pueden usar a partir de los 12 meses de edad, aunque la AEP recomienda la siguiente pauta de dos dosis:

  1. La primera a los 12-15 meses de edad.
  2. La segunda a los 2-3 años de edad.

Esta vacuna se inyecta por vía subcutánea, generalmente en el muslo o en la zona alta del brazo, y se aconseja que ésta sea administrada el mismo día que se vacuna al pequeño con la vacuna tripe vírica (paperas, sarampión y rubeola). En caso de no ser posible, se deben separar entre sí al menos un mes.

Dado que cada Comunidad Autónoma tiene su propio calendario de vacunación, te recomendamos consultar con el pediatra de tu hijo/a o con tu centro de salud.

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