Según datos de la Asociación Americana del Sueño, entre el 66% y el 94% de las mujeres sufren problemas de sueño durante su embarazo.

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Durante el primer trimestre, los transtornos del sueño se incrementan, pero en el segundo comienzan a una tener una tendencia más normal. El tercer trimestre es el peor, debido a que las futuras mamás se tienen que levantar más número de veces de la cama, debido a la frecuencia urinaria. Por eso, no logran conciliar el sueño y están somnolientas durante el día.

Este problema es debido a la presión del útero sobre la vejiga, a problemas abdominales y dolor de espalda, al reflujo gastroesofágico, los temidos calambres en las piernas…

Detrás de todos estos achaques se encuentran los cambios hormonales del embarazo. El aumento de estrógenos y progesterona tienden a disminuir con un sueño profundo. Se ha demostrado que las mujeres embarazadas que duermen más, tienen unos niveles más bajos de cortisol y melatonina.

Otra causa para no dormir bien es que, en el tercer trimestre, hay un aumento de mucosidad respiratoria, que contribuyen a que la futura mamá no pueda respirar bien debido a las continuas secreciones.

Para tratar los transtornos del sueño, se debe mirar con meticulosidad, la historia clínica de la paciente, antes de dictaminar la causa. pero también las mujeres embarazadas pueden poner de su parte practicando técnicas de relajación, evitando las bebidas con cafeína, chocolate, alimentos excitantes como el guaraná, etc.

Es muy recomendable adecuar un horario y número de horas para poder dormir, caminar mucho y tomarse la vida con cierto relax.

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