Para muchas madres y padres en general es importantísimo que su hijo nazca sano y pueda desarrollarse como buena persona e inteligente para salir adelante en su vida como individuo.

Al principio se piensa que el niño no crecerá nunca y los padres prefieren tener a su hijo bajo su densa capa de protección donde poder protegerlos y cuidarlos toda la vida.

Sin embargo la realidad es que desde el momento en que los niños nacen y empiezan a emitir sus primeros sonidos, sus primeras sonrisas y sus lloros es cuando el niño quiere comunicarse con el mundo y mostrar así sus verdaderas capacidad como ser humano, por lo que los padres deberán dar espacio y tiempo para que evolucione.

Existe un test o examen dedicado a estudiar o evaluar el desarrollo del niño en sus primeros seis meses de vida llamado EDIP (Examen de Desarrollo Infantil en la Población).

Test de Denver

El test de Denver o EDIP como hemos mencionado antes intenta proporcionar información válida sobre el desarrollo de cada niño durante esos seis primeros meses.

Éste test actúa como una herramienta que recolecta la información psicomotora del niño la cual está correctamente ligada al desarrollo del Sistema Nervioso Central.

Lo que intenta captar éste tipo de test es cualquier anomalía relacionado con el desarrollo normal del niño durante esos meses, y para ello utiliza cuatro categorías indispensables que son:

  • Desarrollo postural o motor: habilidades motoras gruesas como la coordinación corporal y los movimientos.
  • Desarrollo manual: tiene que ver con las manualidades, coordinación o    habilidades motoras finas.
  • Contacto con el entorno: el manejo social que tiene el niño con su entorno.
  • Desarrollo del lenguaje: como el niño escucha y se comunica.