No hay duda que son muchos los beneficios de la lactancia materna. De hecho, aunque tienden a ser popularmente más conocidos los beneficios de la lactancia materna para el bebé, también encontramos interesantísimos y útiles beneficios para la madre.

Por un lado, ayuda a crear un vínculo íntimo sumamente especial entre la madre y el recién nacido, ayuda a evitar el aumento de peso, previene el cáncer y la osteoporosis y además reduce la fertilidad, por lo que las mujeres pueden disfrutar de un método de control natal efectivo (aunque como manifiestan muchos especialistas, no debería ser el único).

Beneficios de la lactancia materna para el parto

Por otro lado, la lactancia materna ayuda en la recuperación de la mamá después del parto, beneficio que se debe a que se libera una hormona conocida con el nombre de oxitocina, la cual hace que el útero se contraiga, contribuyendo por tanto a la detención del flujo de la sangre y a la expulsión de la placenta de una sola vez.

Por ello es normal que, tras el parto y aún en el hospital, justo después de la primera hora de nacimiento la comadrona ayude a la reciente mamá a que de el pecho a su bebé, no solo para que lo alimente sino por las diferentes virtudes y beneficios que aportará a la recuperación general de la mamá luego del parto.

¿Qué es la oxitocina?

La oxitocina es una hormona que regula las contracciones del útero, entre otras importantísimas funciones. De hecho, es la encargada de producir la salida de la leche materna los primeros días por los distintos conductos mamarios, a la vez que inicia la involución del útero (al estimularlo lo contrae).

Imagen | sean dreilinger