Casi podríamos decir que cada, semana, en millones de hogares de nuestro país sucede prácticamente lo mismo: horas después de que un Espetec de Casa Tarradellas llegue empieza algo así como una especie de juego. Por un lado nos encontramos a mamá, que intenta que el Espetec permanezca intacto colgado de un gancho de la cocina (como seguro que también lo tiene tu madre en este momento). Pero por el otro, nos encontramos al resto de la familia que poco a poco va cortando el irresistible Espetec, hasta que ¡ualá, se acaba!.

espetec

Lo cierto es que gracias no solo a su calidad reconocida, sino también a su sabor auténtico, el Espetec de Casa Tarradellas no ha dejado de crecer en sus más de 35 años de existencia, convirtiéndose incluso en un auténtico “indispensable” en el carro de la compra de muchas familias españolas.

Y es que se convierte en un ingrediente ideal para el desayuno o para la merienda, ya sea solo o acompañado en un delicioso bocadillo. A continuación te dejamos con un vídeo que refleja fielmente lo que sucede en muchas casas españolas cada vez que un Espetec llega al hogar: