Empieza la época de las alergias y tu bebé también puede verse afectado por ellas. Sin embargo, no todas las alergias son primaverales, sino que con frecuencia están relacionadas con la alimentación, los animales o los ácaros del polvo.

Alergia no es lo mismo que intolerancia, aunque pueda manifestarse de la misma forma. La alergia puede curarse y desencadena en el organismo una respuesta inmune.

Existen las alegrias cutáneas como la dermatitis atópica o eccema, que afecta a entre un 5 y 10% de los bebés a partir de los dos o tres meses, que normalmente aparece ligada a antecedentes familiares.

Hay alergias a cierto tipo de alimentos y alergias que afectan al sistema respiratorio como la rinitis y la fiebre del heno.

Tras haber estado en contacto directo con la fuente de la alergia (animales, insectos, ácaros del polvo, alimentos…) pueden aparecer algunos síntomas como:

  • Mareo.
  • Hinchazón de la lengua, labios o cara.
  • Dificultades respiratorias.
  • Sarpullidos, ronchas, calenturas.

En estos casos, lo primero que debes hacer es tranquilizarte y llamar a urgencias y después si ves que los síntomas persisten, acude al pediatra.

Lo mejor que se puede hacer para prevenir las alergias en tu bebé es dejar de fumar durante el embarazo y crear un hogar limpio y ventilado para recibir al nuevo miembro de la familia.

Una vez que haya nacido el bebé, puedes seguir algunos de estos consejos:

  • Prolongar la lactancia materna hasta los primeros cuatro o seis meses de vida, ya que la leche materna previene las alergias hasta los cinco años de edad, en muchos casos.
  • Procura no darle alimentos que tienden a dar alergia como el huevo, leche, cacahuetes… hasta que haya pasado el primer año.
  • Si tienes animales en casa, lo mejor es tenerlos fuera, pero si no puedes, lávalos al menos una vez por semana.
  • Mantén la casa limpia, libre de polvo.
  • Los días en que sople el viento, no abras las ventanas porque los ácaros entrarán más rápido que de costumbre.
  • Airea el colchón del bebé de manera habitual.
  • Friega el suelo sólo con agua.

Más información | Las alergias en los niños