Durante el embarazo es inevitable sentir los cambios tantos físicos como psicológicos que provocan las hormonas, uno de los cambios físicos más notorios es el aumento de peso, pues durante las 40 semanas la madre puede subir entre 10 y 15 kilos aunque todo depende del peso anterior a quedarse en estado.

Normalmente la madre acepta con agrado los kilos que mes tras mes coge y todas deberían aceptar que su bebé cada vez que pasa un mes aumenta de peso con ella y tendría que ser un motivo de felicidad sentir que su pequeño está saludable y cuando llegue el momento del parto estará sano y fuerte.

Sin embargo, algunas mamás no aceptan del todo que su cuerpo aumente en tan solo nueve meses casi 15 o 20 kilos por lo que comienzan a padecer anorexia, o en el caso del embarazo; pregorexia.

¿Por qué padecen pregorexira en el embarazo?

Como bien hemos mencionado la pregorexia es el desorden alimentario que manifiestan las futuras mamás ante la subida de peso que provoca el embarazo. Las mujeres que padecen esta enfermedad en la mayoría son pacientes anoréxicas en su época anterior a quedar en estado, aunque también pueden manifestarlas por primera vez durante la gestación.

El perfil de una mujer con pregorexia suele ser de inseguridad con su cuerpo, muy exigentes con la alimentación y con baja autoestima, por eso cuando notan el aumento de peso que conlleva el embarazo pueden llegar a provocarse el vómito o comer menos de lo debido para evitar esa subida.

Es importante que las mamás entiendan que el aumento de peso no es solo en su cuerpo, parte de ese peso lo contiene el líquido amniótico, la placenta, el bebé, el aumento del útero y el volumen sanguíneo, por lo que no físicamente la madre no representará todo ese peso exteriormente.

Si una mujer tiene un peso normal el aumento de peso durante la gestación debe estar entre los 10 y 15 kilos, cuando padece sobrepeso el aumento debe ser menor, entre los 7 y 10 kilos y cuando el peso es por debajo del índice de masa corporal, le correspondería entre 15 y 20 kilos.

Las futuras mamás que padezcan este desorden durante su embarazo deben ser conscientes que éste problema puede acarrear otros más graves en la vida adulta de sus hijos, como puede ser obesidad, resistencia a la insulina, acumulación de grasa y pérdida de apetito entre otras causas.

Sería conveniente que las mujeres que padezcan anorexia y manifiesten pregorexia en el embarazo consulten a un nutricionista para llevar una correcta alimentación y un psicólogo o psiquiatra para atender a su salud mental y así prevenir éste problema desde la raíz.