Al momento de nacer la mayoría de los bebés tienden a pesar entre 2,5 y 4 kilos. Sin embargo, suele ser motivo de consulta –y preocupación- de muchas mamás cuando descubren que su bebé ha perdido algo de peso en sus primeros días de vida (o en definitiva en su primera semana).

Lo cierto es que se trata de algo absolutamente normal. Es decir, lejos de engordar como los padres esperan, el recién nacido en su primera semana de vida suele perder un 10% del peso inicial, en torno a los 300 gramos aproximadamente. De hecho, si bien es cierto que puede preocupar en exceso a muchos padres, la realidad es que se trata de un descenso de peso insignificante.

¿Por qué el bebé pierde peso en su primera semana de vida?

Son varias las causas que influyen en la pérdida normal de peso del recién nacido en sus primeros días de vida, fundamentalmente porque tienden a perder exceso de líquido. Sus causas son:

  • Micciones frecuentes: es normal que el recién nacido haga pis entre 10 a 15 veces al día en sus primeros días. Se tratan de micciones mínimas, pero que confirman el buen funcionamiento de sus riñones.
  • Eliminación del meconio: sobretodo antes de que el recién nacido cumpla los dos días de vida se produce la expulsión de su primera deposición fuera de su organismo. Se trata de un producto de desecho de color negro y consistencia pegajosa.
  • Sudor: confirma que los poros del pequeño permiten la transpiración cutánea.
  • Gasto energético durante la lactancia: sobretodo en los primeros días, dado que el recién nacido aún no se ha habituado a succionar y tragar correctamente, es común que la lactancia materna le suponga un esfuerzo, por lo que tendrá un gasto energético que se traducirá en una leve pérdida de peso.

Como vemos, es algo absolutamente normal que tu bebé pierda algo de peso durante sus primeros días de vida. No obstante, si hay algo que te preocupa recuerda que siempre será el pediatra quien te ayudará a responder todas las dudas que tengas.

Imagen | andre_anna