Todas las madres que se encuentran en estado de gestación sueñan con el día de ver la cara de su bebé y sobre todo que el parto se presente sin complicaciones ni problemas tanto para su hijo como para ella.

Sin embargo nada se sabe hasta que el parto no se presente pues las complicaciones pueden surgir en última hora o por el contrario tener un buen alumbramiento donde solo existan las dolencias de siempre y donde el niño nazca como buena salud.

Si las madres pudieran elegir seguramente todas elegirían tener un parto sin dolor en el que solo puedan admirar la primera vez que ven a sus hijos y que el parto se pase lo más rápido posible para llegar a casa y disfrutar de su maternidad.

Pero como esa no es realidad las mamás tendrán que esperar al momento del parto para que su medico les comunique como está el bebé y como está ella, ya que el proceso de dilatación es muy importante para que el parto no se prolongue.

La posición que opta el bebé en el momento de salir también es muy importante ya que un parto de nalgas o de riñones puede dificultar su salida y aumentar los dolores típicos del parto en la madre.

¿Cómo es el parto rápido?

Como bien mencionamos antes el parto rápido solo se efectuará cuando la dilatación del cuello uterino se ensancha con gran rapidez y en poco espacio de tiempo.

Este parto tan precipitado que puede durar aproximadamente unas horas no suele causar problemas alguno al bebé.

Para la madre puede en ocasiones producir desgarros en el cérvix, el perineo o la vagina y en pocos o escasos casos el niño puede estar privado de oxígeno en algunos segundos.

Según como crea el médico más conveniente podrá administrar a la madre algún tipo de medicamento para disminuir el ritmo de las contracciones y que el bebé no corra riesgos y la madre no sufra daños.