El embarazo como sabemos culmina con el parto y son muchas las madres que esperan ese momento con sentimientos encontrados como ilusión pero también miedo por lo que pueda pasar.

Desde aquí aconsejamos que las futuras madres no deben tener miedo a ese momento, que deberían esperar ese día con muchas ganas y por supuesto con mucha seguridad en que todo saldrá bien.

Dentro de lo bueno no debemos descartar que existen desde el primer momento complicaciones y que los médicos harán lo posible para que todo salga bien.

Parto de riñones o parto de espalda

Cuando llegue el día del parto, las contracciones son los primeros indicativos de que es el momento en que el niño ha decidido salir del vientre de su madre.

Pero en algunos casos las contracciones pueden manifestarse en la parte de los espalda justamente en los riñones.

Esta sensación hay que nombrar que es más dolorosa que las demás y es más difícil de controlar, por eso tiene este nombre tan particular pues el dolor presiona los riñones y provoca dolores más fuertes en la espalda.

En el momento del parto el médico aconsejará para aliviar el dolor adoptar posturas en las que el cuello del útero no presione la zona lumbar.

Otra postura es mantenerse de pie, con las manos apoyadas en una mesa y con el cuerpo inclinado hacia adelante.

En otro caso, el estar recostada sobre uno de los lados del cuerpo con la pierna superior flexionada ayudará que los dolores disminuyan en gran parte.