Después del hierro el zinc es otro de los minerales con mayos distribución en nuestro organismo. Antes de que se produzca el embarazo, se convierte en uno de los micronutrientes esenciales más fundamentales e importantes en la reproducción. ¿Por qué? Principalmente porque ayuda en el desarrollo de los óvulos y del esperma, facilita una fertilización exitosa y además es imprescindible en el equilibrio hormonal.

Pero durante el embarazo es un mineral también fundamental, no solo para la futura mamá sino también para el bebé. Por un lado, el zinc ayuda a prevenir abortos espontáneos o partos prematuros, mientras que en el bebé previene malformaciones congénitas, defectos del tubo neural, retraso en el crecimiento intrauterino o bajo peso al nacer.

Requerimientos de zinc en el embarazo

La ingesta diaria recomendada de zinc para la mujer embarazada es de 15 miligramos al día.

Dado que la mitad de esta cantidad la obtiene a partir de su dieta, es fundamental consultar al médico sobre la posibilidad de optar por un suplemento de zinc o multivitamínico que ayude a complementar la dieta diaria.

Funciones del zinc en el embarazo

  • Para la futura mamá: ayuda a prevenir abortos espontáneos y partos prematuros.
  • Para el bebé: importante en el proceso de formación de los órganos del embrión, previene defectos del tubo neural, malformaciones congénitas, retraso en el crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer y además ayuda en la formación de los huesos y de los dientes.

Alimentos más ricos en zinc

Alimentos

Zinc

Queso cheddar

4 mg

Estofado de ternera

3,8 mg

Pan integral

1,7 mg

Huevos

1,5 mg

Pollo

1 mg

Leche

0,5 mg

Pescados blancos

0,4 mg

Patatas

0,3 mg

Imagen | quinn.anya