Cuando el bebé ha llegado a casa la incertidumbre y miedo de los padres es totalmente natural, ya no se sentirán arropados por los especialistas de la clínica que continuamente han estado pendientes de la madre y del bebé.

Sin embargo como bien hemos mencionado en un artículo anterior sobre la primera visita al pediatra, el bebé no volverá a ser reconocido por el pediatra hasta los 10 o 15 días después de haber salido de la clínica.

La historia clínica y la exploración física serán esenciales durante esa primera visita que el pediatra examinará con determinación al bebé.

Durante esa primera visita ambos padres deberán estar muy atentos porque el pediatra le aconsejará y explicará todo lo que deben saber sobre como cuidarlo, alimentarlo y enseñarlo.

Los padres deben aprovechar esta primera visita para preguntar al pediatra todo lo que deben saber al respecto, es momento de disipar dudas y miedos sobre el cuidado del bebé y así volver a casa con más tranquilidad.

Reflejos del bebé

Durante la exploración física que hemos mencionado donde el pediatra examinará al bebé muy minuciosamente, los reflejos serán uno de los puntos a tratar:

El reflejo de marcha: cogerá al bebé y lo pondrá de pie en la camilla, deberá levantar una pierna y luego la otra, como si quisiera caminar.

El reflejo de Moro:el pediatra dejará caer la cabeza del pequeño hacia atrás, la reacción del bebé debe ser abrir las manos y los ojos.

El reflejo de presión palmar: el bebé deberá agarrar con fuerza uno de los dedos del pediatra.