Los baños de Sol son buenos para los niños, ya que permiten la síntesis de la vitamina D, que fija el calcio en los huesos impidiendo el raquitismo, y actúan como un estimulante psíquico que proporciona alegría y energía.

Pero tampoco se ha de olvidar que el efecto de los rayos ultravioletas puede comprometer su salud actual y futura. Por tanto es aconsejable tener en cuenta los siguientes consejos:

  • Los niños menores de seis meses no deben ir a la playa. Cuando estén al aire libre hay que mantenerles a la sombra, protegidos con una camiseta y un gorro.
  • A partir de los seis meses pueden utilizarse cremas con filtros solares de alto factor de protección – más de 15 – específicos para niños, cuando vayan a ir a la playa.
  • Las cremas protectoras deben aplicarse unso treinta minutos antes de la exposición al sol y deben renovarse continuamente. No hay que olvidar especialmente las zonas más frágiles, como la nariz, las orejas, la nuca, la planta de los pies o las mejillas.
  • Las exposiciones al sol han de ser de forma progresiva, no más de cinco minutos hasta el año y medio, no más de diez durante el segundo año y después de forma gradual, comenzando por diez o quince minutos durante los primeros días, casi media hora la segunda semana, y así progresivamente.
  • Se deben evitar las horas peligrosas, en estas latitudes, entre las doce de la mañana y las tres o cuatro de la tarde.
  • Es imprescindible protegerles con camisetas de algodón blanco – el algodón actúa como un índice de protección 10 – sin olvidar nunca el gorro – con una visera de 5 cms y las gafas de sol.

Más información | Protección solar en los niños