Ahora que nos encontramos en pleno otoño y ya comienzan los primeros casos tanto de gripes como de resfriados, suele ser muy habitual que las mamás primerizas se pregunten si pueden seguir dándole el pecho a su bebé tras haberse resfriado o agripado. Sobretodo es común que se cuestionen si la leche materna puede ser en realidad un medio de contagio de estos virus.

No debemos olvidarnos, en relación a los beneficios de la leche materna, que les ayudamos a reforzar sus defensas naturales. Además, la mamá le aporta anticuerpos que protegerán al bebé frente a las infecciones.

Lactancia materna y gripe

¿Puedo seguir dándole el pecho al bebé aunque tenga resfriado o gripe?

Efectivamente, la respuesta debe ser tan positiva como afirmativa. Y es que la realidad es que la leche materna no es un medio de contagio de estos virus. De hecho sólo se contagian mediante la saliva y las mucosidades (por ejemplo, mediante estornudos, la tos, los besos y las manos…).

Yendo un poquitín más allá, cuando nos contagiamos nuestro organismo tiende a crear anticuerpos especiales para combatir a estos virus. ¿Sabías que estos anticuerpos pasan a la leche materna, de forma que si continúas amamantando a tu bebé les transmitirás las defensas necesarias para combatirlos? No en vano, si el pequeño finalmente se contagia por alguna otra razón, sus síntomas disminuirán de manera considerable.

Esta virtud es aún más importante cuando el bebé es muy pequeño y su sistema inmunológico es aún inmaduro, no siendo capaz de crear las defensas necesarias para combatir por sí mismo una gripe o un resfriado.

¿Y si estoy tomando medicamentos contra la gripe o el resfriado?

En estos casos puedes combatir el malestar con medicamentos prescritos por tu médico, pero siempre administrados a bajas dosis y sólo durante periodos breves de tiempo.

Recuerda siempre que si tienes dudas lo mejor es consultar con tu médico y con tu pediatra. Ellos te ayudarán a resolver todas las preguntas que puedas tener.