La intolerancia a la lactosa es una alteración del intestino que es incapaz de digerir la lactosa, uno de los componentes más importantes de la leche.

La lactosa es un azúcar que necesita a la lactasa (enzima que se encuentra en las células del intestino) para ser digerida.

Hay casos muy raros de bebés que no poseen este enzima y por eso no pueden digerir la leche (intolerancia primaria) pero hay niños que se vuelven intolerantes debido a un virus, antibióticos,etc. Dependiendo de la edad del pequeño, la intolerancia a la lactosa aparece de distintas formas:

  • Cuando el bebé toma la leche, tiene una diarrea muy ácida, que le irrita toda la zona de alrededor del ano. Esto le provocará mucho escozor y por lo tanto, llorará mucho.
  • El bebé, aparte de la diarrea, tiene dolores abdominales y muchas ventosidades, debido a que la lactosa ha fermentado dentro del intestino.
  • Un niño más grande suele rechazar la leche, tiene vómitos frecuentes y puede quejarse de dolor abdominal.

Para remediar este problema, se le debe dar al niño una leche especial que no contenga lactosa, como por ejemplo:

Almirón:

Esta marca de leche tiene preparados especiales como son:

1. Almirón modificado – de bajo contenido en lactosa, para bebés que presentan procesos diarréicos agudos.

2. Almirón sin lactosa – especialmente indicada para intolerancia a la lactosa.

3. Almirón Pepti y almirón Peptinat Junior – para alergia a la proteina de la leche de vaca.

Kaiku:

De esta marca se pueden encontrar leches, quesos y yogures sin lactosa, no aptos para alérgicos a la proteina de la leche. Especialmente la línea Kaiku Sin Lactosa Plus.

Danone:

En la que podrás encontrar productos de la marca Savia, elaborados con soja. Hay desde yogures a bebidas de soja.

Pascual:

Productos con el sobrenombre Vivesoy, donde encontrarás yogures, margarina, zunos y lech, todos elaborados a partir de la soja.

Hay que advertir que ser intolerante a la lactosa no es lo mismo que ser alérgico a la proteina de la leche. Los bebés alérgicos a la leche, tienen alergia a la proteina de la leche, mientras que los intolerantes, tienen problemas para absorver la lactosa, que es el azúcar natural de la leche.

Más información | Bebés con intolerancia a la lactosa