El cólico es un término impreciso que con el que se explica el llanto de los bebés que lloran durante mucho rato sin una causa aparente.

1189672672_0

Es una fase de la vida de los bebés que se manifiesta durante los primeros tres meses de vida,  aunque son sintomas dolorosos que causan molestias no debemos preocuparnos porque la incidencia de este desorden determina que de cada diez niños, cada 3 o 4 sufren el llamado cólico lactante.

Para saber si nuestro hijo sufre de cólico lactante solo debemos observar en el bebé si manifiesta síntomas de llanto repentino y constante sobretodo al terminar la tarde y el comienzo de la noche.

Algunos pediatras creen que los cólicos son debidos a problemas digestivos combinados con el estrés, ya que suele dar buenos resultados el tratamiento para aliviar el dolor abdominal combinado con la relajación del ambiente.

Como cualquier otros trastorno infantil, los cólicos no duran siempren ya que desaparecen en el tercer mes de vida iniciandose en la tercera o cuarta semana del nacimiento del bebé, se considera totalmente limitado y benigno.

Si por cualquier motivo, los dolores persisten después del tercer mes, puede conllevar al reflujo y el niño debería ser observado por su pediatra más personalmente.

Si el niño tiene cólicos abundantes, es mejor reducir la cantidad de alimento y aumentar la frecuencia de las tomas. La Liga de la Leche (asociación mundial en defensa de la lactancia materna) recomienda a las madres que amamantan que, si su hijo tiene cólicos, le den de mamar sólo de un pecho en cada toma, para que de este modo el bebé pueda saciar su instinto de succión sin ingerir más leche de la que necesita, ya que un exceso de leche podría ser la causa de los cólicos.

Asimismo, la madre debe retirar de su dieta alimentos como la leche de vaca – que puede sustituirse por leche de almendras o de soja -, la levadura de cerveza, los cítricos, el chocolate, la cafeína y los alimentos con edulcorantes artificiales.

Algunas madres han comprobado que un niño con cólicos se calma poniéndolo boca abajo, al ejercer una cierta presión sobre el abdómen; los baños también suelen calmarles, así como elevarles un poco la cabeza en la cuna, ya que eso mejora el funcionamiento del colon, y acariciarlos o darles masajes.

Es conveniente que los padres se turnen para atender al bebé. Si el llanto les pone muy nerviosos es mejor que pidan ayuda a un familiar o a un canguro para cuidar a su hijo en las horas en que entra en crisis, ya que su nerviosismo y estrés no ayudarán al bebé.

Los cólicos suelen ser más frecuentes a primera hora de la tarde y de la noche y acostumbran a desaparecer a los tres meses.

Los padres deben satisfaccer las cinco necesidades del niño, cuando llora, cuando tiene hambre, deseo de succión para tranquilizarlo, deseo de sentirse seguro y protegido, deseo de jugar y sentirse observado y por último el deseo de dormir en un ambiente tranquilo y sin ruidos.

Más información |  ¿Por qué llora mi bebé?