alcohol y lactancia maternaDurante los meses en que dura el embarazo, dentro de los diferentes consejos y recomendaciones básicas a seguir por la futura mamá, nos encontramos con la prohibición de beber alcohol. Por ello si anteriormente a quedarse embarazada la mujer solía beber alcohol con regularidad (por ejemplo, tomarse una copa de vino en las comidas, o en ocasiones especiales), es habitual que tras el parto pueda sentir la necesidad imperiosa de tomarte una copia de vino.

¿Durante la lactancia materna el consumo de alcohol está contraindicado?

Lo cierto es que durante la lactancia materna las reglas a seguir por las madres no tienden a ser tan drásticas; es decir, no está contraindicado el consumo de alcohol, pero siempre y cuando éste no sea cuanto menos excesivo, y se tenga cuidado.

Por ejemplo, una pequeña copa de vino en la comida o una copa de brindis en una boda en un cumpleaños… pero sólo ocasionalmente. Es decir, sin abusar y mucho menos de forma regular, cada día o varias veces a la semana.

En este sentido, el alcohol se elimina de la leche materna a la misma velocidad que lo hace de la sangre, por lo que si bebes algo de alcohol justo luego de haber dado el pecho, la leche debería estar libre de alcohol en la siguiente toma (aunque esto dependerá de tu peso), después de 2 o 3 horas.

¿Es falso que una bebida de alcohol ocasional ayuda a producir más leche?

Hasta hace unos años se creía que tomar una bebida –ocasional- de alcohol ayudaba a la madre a producir más leche. Sin embargo, nos encontramos ante una creencia completamente errónea, que puede resultar incluso peligrosa para el bebé.

¿Por qué? Por un lado, el alcohol cambia el olor y el sabor de la leche materna, de forma que el bebé puede rechazarla. Por otro lado, además de los efectos negativos en el bebé, disminuye la producción de prolactina (favorece la producción de leche y es útil en el vínculo afectivo) y oxitocina (clave en la eyección o subida de la leche).

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