En la mayoría de los casos, se cree que por el simple hecho de enviarlos a clases particulares, salvan la situación y la conciencia se tranquiliza. La maestra particular debe ser un andamio y ayudar al alumno a nivelarse con el resto del grupo. Es conveniente que estos auxilios sean por cierto tiempo y no por siempre.

Los niños deben sentir que llegaron a cierto punto que pueden seguir solos y volver a su vida normal. Siempre es bueno enseñarles que todo no es para siempre. Pero si, deben de concientizar a los hijos que es bueno que vean cierto sacrificio que hacen los padres en invertir dinero en la educación, sobre todo en los primeros años escolares. Hay que recordar que son fundamentales y que marcan la vida de los niños. Por más voluntad que tengan los papas que trabajan todo el día en ayudar a su hijo en su vida de estudio, no siempre se puede, y es por eso y para eso que están las maestras particulares.

Consejos

  • Buscar una maestra especializada.
  • Ir periódicamente a clases y hablar con la maestra para corroborar que hayan avances.
  • Explicarle al niño o niña el por qué de la decisión tomada y escuchar la opinión de ellos también.
  • Es preferible que sea cerca de la escuela o del hogar. Se sabe que los largos viajes cansan a los chicos y pierden fuerzas.
  • No esperar para último momento. Si el apoyo funciona, nuestros hijos serán felices a la hora de aprender.