En un artículo anterior hablamos del masaje perineal y en qué consiste, explicamos muy detalladamente las ventajas que conlleva realizarlo y cuáles son los pasos previos para comenzar a dar el masaje.

Sin embargo nos dejamos un punto importante y es el cómo se realiza el masaje, ya que tanto la madre como el padre pueden ser participes del proceso e involucrarse ambos en dicha tarea.

perineo

El masaje perineal consiste en masajear la zona genital que está formada por el suelo pélvico en el que se encuentra el clítoris en su parte anterior y el ano en su parte posterior. La futura madre debe conocer a la perfección esta zona tan delicada ya que es la parte del cuerpo de la mujer más implicada en el alumbramiento y por eso es tan beneficioso tener una preparación previa.

A partir de las 32 semanas de gestación es aconsejable comenzar con el masaje al menos dos o tres veces a la semana, y como bien mencionamos el padre puede ser el responsable de dar el masaje siempre y cuando ella se sienta cómoda y segura.

Como en todo proceso existe una preparación previa que ya hemos mencionado en el artículo anterior; ¿Qué es el masaje perineal?, pero en cuanto a cómo se realiza el masaje daremos los pasos y pautas que hay que seguir a la  hora de dar el masaje.

Pautas para realizar el masaje perineal

Antes que nada sería necesario lubricar los dedos, los pulgares en el caso de la mujer y el dedo índice y corazón en el que caso de que sea el padre quien de el masaje.

Se deben colocar los dedos en el interior de la vagina, aproximadamente a unos 3 a 4 cm, a continuación deberás empujar el perineo hacia abajo, hacia la zona del ano y hacia el exterior, ensanchando la zona. Es muy normal sentir algo de presión o escozor cuando comenzamos por primera vez el masaje, se deberá mantener en esa posición al menos 2 minutos.

Podemos realizar un movimiento oscilante con los pulgares y los demás dedos, estirando todos los tejidos de la vagina, los músculos y la piel del perineo, al menos durante 3 minutos.

Realizar el masaje dos o tres veces en semana preparará el canal del parto para el alumbramiento, y provocará que los músculos de la vagina estén más preparados durante el proceso.

En caso de que aparezca dolor se deberá parar el masaje, y como no tener cierto cuidado para no presionar la uretra.