Lo que para muchas parejas se convierte en una auténtica alegría, y en una oportunidad para crecer juntos, para otra la llegada a casa del recién nacido tras el parto puede convertirse en un auténtico estrés, por no decir en una odisea. De hecho, es común escuchar frases del tipo “en cuanto llegamos a casa comenzaron el estrés y los nervios…”.

Es evidente, sobretodo en los padres primerizos, que es importantísimo mantener la calma, ya que desde el momento en el que la madre y el recién nacido llegan a casa deben darse tiempo para conocerse.

Recuperar la tranquilidad tras la llegada del recién nacido a casa

Es algo totalmente normal, sobretodo al principio, que el recién nacido ocupe mucho tiempo y espacio. No obstante, aún así es fundamental distribuir el tiempo entre todos, más aún si el pequeño tiene también hermanos mayores, y en caso contrario, simplemente darse tiempo y espacio para que la pareja vuelva a encontrar su lugar.

Qué hacer con las visitas de la familia

Tras la llegada del recién nacido es normal que después de abandonar el hospital la familia visite a la feliz pareja en casa. Sin embargo, si ésta se siente estresada y ansiosa lo que deberían hacer es tratar de no recibir muchas visitas al menos durante las dos o tres primeras semanas. O incluso en caso de ser posible limitarlas únicamente a familiares cercanos.

También puede ser útil reducir aquellas visitas inesperadas (es decir, las que llegan por sorpresa), y activar el buzón de voz de tu teléfono móvil o del teléfono de casa siempre que sea posible.

La clave, como vemos, es tratar de hacernos a la nueva vida con el recién nacido, alejándonos del estrés y tomárnoslo con la mayor calma posible.

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