Una criatura jamás debe dejarse sola en la casa. Con demasiada frecuencia oímos hablar de criaturas que se asfixiaron o se quemaron mientras la madre estaba fuera.

No se deje a la criatura sola al ir a la tienda o a casa de alguna vecina, y tampoco se la deje al cuidado exclusivo de hermanitos o hermanitas.

Mientras duerme, el nene debe estar solo en su aposento o en la galería, pero la madre debe mirarlo de cuando en cuando para cerciorarse de que todo anda bien. Cuando se saca a una criatura en su cochecito, debe acompañarla siempre una persona adulta, y no un niño pequeño. La criatura no debe dejarse sola ni un momento en el baño.

Hay que tomar precauciones cuidadosas para impedir la asfixia. Muchas criaturas se han asfixiado por acostarlas con una persona mayor que al quedarse dormida se echó encima de la criatura o la cubrió con las mantas.

El niño de pecho debe tener su camita propia. A veces se asfixia una criatura al enterrar la cabeza en una almohada de plumas. La criatura no necesita almohadas, y el colchón en que duerme no debe ser blando.   

Las correas empleadas para sujetar a la criatura en la cama y los lazos formados por los cordones de las bolsas de dormir y de la ropa para la calle algunas veces han causado la asfixia del niño, por enredarse y apretarse alrededor de su cuello.

No hay que dejar al alcance de la criatura juguetillos, cuentas, monedas, alfileres u otros objetos pequeños, pues podría asfixiarse con ellos.