asma-infantil El asma es definido como un síndrome que se caracteriza por episodios repetidos de obstrucción bronquial, los cuales tienden a ceder de manera espontánea, o bien por acción del tratamiento médico.

En este sentido, se considera que el bebé es asmático (niños asmáticos) cuando sufre un total de tres episodios de las mismas características y con los mismos síntomas antes de los dos años de edad.

Por este motivo principal, es fundamental que los padres estén pendientes del pequeño cuando ha aparecido ya el primer ataque. Y es que conocer los síntomas del asma infantil puede ser de gran ayuda.

Causas del asma infantil

Son varias las causas del asma infantil. Aunque la alergia puede estar presente, en los primeros años de vida, las infecciones respiratorias vienen a constituirse como uno de los factores desencadenantes más importantes.

En lo que se refiere a la propia alergia en sí misma, esta adquiere una mayor trascendencia cuando el pequeño cumple los dos años de edad, momento en el cual ya ha tenido tiempo para desarrollarse.

Síntomas del asma infantil

El pequeño, sobretodo el lactante, puede sufrir bronquiolitis, que viene a ser el primer cuadro del asma infantil. Se caracteriza por presentar silbidos en el pecho al respirar y dificultad respiratoria.

Dentro de esta bronquiolitis también pueden aparecer ruidos respiratorios anormales (como estertores crepitantes finos o roncus). En este sentido, puede continuar durante días con sibilantes.

Estos pueden desaparecer durante el sueño, y por regla general no suelen modificar el estado general en sí del pequeño.

En otros momentos, los lactantes pueden superar la primera bronquiolitis desapareciendo los síntomas de forma completa, aunque de vez en cuando pueden aparecer sibilantes y un aumento de la frecuencia respiratoria.

En otras ocasiones, el lactante puede presentar episodios agudos de tos espasmódica, seca, y los sibilantes tienden a escucharse con mayor frecuencia al finalizar el ataque de tos.

Tratamiento del asma infantil

El tratamiento del asma infantil (y de la bronquiolitis en sí), consiste en la administración de broncodilatadores, aunque es cierto que, generalmente, cuanto más pequeño es el niño menos útiles son estos productos médicos.

Por este motivo principal, lo más recomoendable es acudir en ocasiones al empleo de medicamentos antiinflamatorios esteroideos.

Eso sí, no debemos olvidar que deberá ser el pediatra quien prescriba tales medicamentos.