amigos-imaginarios A lo largo de los meses, muchas han sido las consultas que hemos recibido por parte de madres preocupadas, que se interesan por conocer la respuesta a una pregunta tan curiosa pero intrigante: ¿es normal que mi hijo/a tenga amigos imaginarios?.

Aproximadamente alrededor de los cuatro o cinco años, en especial cuando los niños empiezan a tener sus primeros amigos, hay algunos que tienden a inventárselos.

Son los denominados como amigos imaginarios, y se trata de una persona (o niño en sí mismo) creada por el niño, con su propio nombre y personalidad individual, que le suele hacer compañía durante algunos meses, o incluso años.

Y con el que, sobretodo (tal y como podemos observar), mantendrá largas conversaciones o pasará largos ratos jugando.

Amigos imaginarios: ¿es algo normal?

Muchas madres se preocupan sobre el momento –puntual- en que su hijo comienza a tener un amigo imaginario.

En este sentido, se debe saber que es habitual, y que se trata de unas “relaciones” que tienden a aparecer alrededor de los cuatro o cinco años en la vida de muchos niños.

No en vano, es ciertamente habitual que muchos niños describan con todo tipo de detalles a sus amigos invisibles: desde la personalidad hasta su ropa, pasando por sus frases o juegos favoritos.

Se debe saber que se trata de un comportamiento totalmente normal, en que para el niño el amigo realmente existe, y es decepcionante para él percibir que sus padres no le crean.

Es más frecuente que ese amigo invisible aparezca en hijos únicos que no tienen a ningún hermano con el que poder jugar, o bien en niños con hermanos mucho mayores que él.

En este aspecto, es cuando los niños empiezan a participar en actividades sociales con los compañeros/as de su edad cuando el amigo imaginario va poco a poco olvidándose.

Eso sí, si bien es cierto que se trata de algo normal, los padres deben conocer que es algo preocupante si el niño prefiere quedarse con él a escondidas que jugar con sus amigos reales. O cuando, incluso, no quiere salir a jugar o de paseo con sus padres por estar con ese amigo imaginario.

Es en estos momentos cuando es recomendable buscar asesoramiento psicológico.